Mostrando entradas con la etiqueta igualdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta igualdad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de abril de 2011

EJES FUNDAMENTALES PARA EL PROGRAMA DE GOBIERNO DE LA UCR 2011 – 2015:

DEL CRECIMIENTO EXCLUYENTE AL DESARROLLO PARA TODOS
En los últimos veinte años, y con muy pocos momentos de excepción, la Argentina ha padecido un acentuado deterioro de la unidad social. Las políticas públicas han actuado debilitando los vínculos sociales básicos que forman la trama de nuestra identidad y convivencia, y los particulares han actuado procurando adaptarse y defenderse, reforzando así esa tendencia.
Valores esenciales como la igualdad de oportunidades, la solidaridad, el enaltecimiento del mérito, la confianza en la palabra dada, el reconocimiento de las jerarquías construidas por la honradez, el conocimiento, la idoneidad y la generosidad, han sido menguados, dejando aparecer soluciones individualistas extremas, búsquedas del éxito personal a cualquier precio e incluso defensa de la vida, la libertad y la propiedad mediante soluciones privadas.
Con semejante inversión de valores, la sociedad argentina arriesga perder el rumbo y ya manifiesta de manera inquietante el padecimiento de la intolerancia, las formas violentas de palabra y de hecho y un apocamiento de las energías colectivas, resultado natural de un estado de “sálvese quien pueda”.
En el terreno de las políticas concretas, se ha desequilibrado la primacía de la educación pública a favor de las soluciones privadas, la seguridad pública por la privada, el transporte público colectivo por el individual, la salud pública por la privada; y se han pospuesto insensiblemente las inversiones indispensables en servicios urbanos de agua y cloacas, saneamiento de ríos, protección del medio ambiente, provisión de energía a valores equitativos para los distintos grupos sociales y regiones del país, y ejecución de una política de viviendas acorde con los cambios territoriales y el avance demográfico.
Con todas esas acciones y omisiones, la unidad social argentina, que fue la fuente de nuestro progreso y del continuo crecimiento de nuestra clase media, está hoy gravemente deteriorada. Y nos cuesta pensarnos a todos, juntos, construyendo un país mejor y un futuro a nuestra medida. El futuro de una sociedad unida es mucho más grande que la suma de los futuros individuales, y esta diferencia nos interpela cuando nos resulta difícil pensar en un porvenir mejor.
La Argentina desunida y debilitada está sacrificando en ese mismo proceso los valores de la democracia y de la república y perdiendo el papel de sociedad de vanguardia en la construcción de una civilización latinoamericana de alta calidad. Los tiempos mundiales nos abren un nuevo espacio para nuestra región, pero es la Argentina la que debe hacer honor a su historia marchando adelante para esa construcción. La sociedad argentina socialmente desunida y hasta quebrada, no puede encarnar ese hermoso sueño colectivo.
Ha llegado el tiempo de volver a juntarnos para aplicarnos con tesón, inteligencia y coraje a reconstruir nuestra unidad social por todos los medios, en el tiempo que sea menester, para reencontrar la armonía interna y sacar a luz todo el potencial de nuestro pueblo.
“Construir un país integrado”. Esta es, en síntesis, la propuesta fundamental del programa de gobierno que la Unión Cívica Radical pondrá a consideración de la ciudadanía para las elecciones presidenciales del 2011.
Queremos un país sin millones de excluidos que no tienen techo, ni educación, ni salud, ni seguridad, ni futuro, pero también un país en el que nadie se considere por encima de los demás, beneficiándose de la impunidad.
Tenemos desde hace unos años un ciclo de fuerte crecimiento. Se ha sabido responder a la demanda mundial de alimentos con una eficiente movilización del espíritu emprendedor, la innovación tecnológica y los recursos naturales.
Sin embargo, este crecimiento no ha llegado con sus beneficios a todos los argentinos por igual. Pese a lo que sostiene y divulga el Gobierno Nacional, la distribución del ingreso es hoy igual a la del mejor momento del peronismo de Menem. Nada ha cambiado, a pesar de que la Argentina lleva casi una década de fuerte crecimiento.
La experiencia populista se ha agotado. Lo demuestran las dificultades crecientes para gestionar el Estado, para gestionar la seguridad, para gestionar el bienestar de la ciudadanía, para gestionar el conflicto social. Frente a esto, ha emergido una postura conservadora que solo demanda más exclusión y represión a gran escala.
Frente al populismo agotado y el conservadorismo represivo la UCR propone un modelo de desarrollo social, humano, cultural, político, económico integrador y sustentable. Porque creemos que sin desarrollo el crecimiento actual será efímero y quedará desperdiciado, abriendo la puerta para una nueva frustración.
Está a la vista que el desarrollo no se produce espontáneamente. Que no se genera solo por repartir ayudas de supervivencia entre los que han quedado a la intemperie, mientras el crecimiento es disfrutado solo por los ocupantes del poder y sus amigos y se desvía hacia la corrupción y los negociados improductivos.
Vemos que el desarrollo no se logra con un gasto estatal desenfrenado, sin ocuparse de los cambios estructurales, que aumentar el intervencionismo estatal y la presión fiscal no significa que esto redunde a favor de los que menos tienen, que utilizar una retórica progresista no implica implementar políticas de progreso.
No hay desarrollo cuando solo se aprovecha el crecimiento desde una estructura económica perimida, cuando no se han cambiado las bases económicas sentadas en los 90. Desarrollo es privilegiar, potenciar y calificar a nuestra gente, cambiar la estructura productiva, modernizarla, hacerla más inclusiva y lograr de ese modo que el crecimiento perdure.
Es evidente que el enfrentamiento del Gobierno con algunos sectores sociales claves de la economía no ha redundado en la mejora de quienes, se sostiene, serían los beneficiarios del conflicto. Para el oficialismo la economía es un juego de suma cero: si alguien gana, otro pierde, es la pura puja distributiva, el puro conflicto, la pura fractura.
Para nosotros, el desarrollo es un juego de suma positiva.

Acto Gran Rex 02-03-2011

LAS FOTOS DE TODOS